How to know if you’re overeating // Cómo Saber si Comes en Exceso?

How to know if you’re overeating // Cómo Saber si Comes en Exceso?

Let’s face it, the extra pounds you’re carrying around are due to overeating – plain and simple. Why do you overeat? Here are a few likely reasons:

 

1. Habit: Whether you realize it or not, you eat in a learned pattern, rather than out of need. You clean your plate because that’s what your mother taught. You eat what is served without stopping to check if you are full. You butter two pieces of toast for breakfast rather than questioning if one piece would do the job.

2. Absentminded: You forget to pay attention when you eat. Mindless munching while watching a movie, snacking while driving, or picking at food while cooking – these absentminded calories really add up.

3. Something Deeper: Sometimes you use food for recreation or to change your mood. These calories may lend you a temporary sense of comfort or pleasure, but ultimately your body suffers from the indulgence.

Here are 3 Steps to overcome Overeating – read these, and apply them to your life.

 

Pay Attention

Be aware of what and how much you eat. This simple concept will save you from hundreds upon hundreds of calories each week.

To apply this rule, don’t eat while your attention is distracted by another activity. Only put food in your mouth when you are hungry and conscious of it. This means turn off the T.V., get out of your car, and no matter what you do, don’t graze in the kitchen while cooking

Practice Balance

Be aware of the types of food that you eat during each meal, and make sure that it’s balanced. When you eat a balanced diet filled with lean protein, whole grains, lots of veggies, a few daily servings of fruit and limited fat and sweets, your body will be satisfied and you’ll lose the urge to overeat.

This means you shouldn’t always eat carb-based meals, and you also shouldn’t always eat high-fat meals. Make a mental checklist of the food groups that you’ve eaten each day. Did you eat lean protein? Did you have plenty of vegetables? Did you refrain from eating more than one or two primarily carb-based meals? This mental checklist will save you from making food decisions that you’d later regret.

Be Tuned In

Your body will always tell you when its hunger has been satisfied – you’ve just gotten so good at I                    the signs that you barrel through your meal only to feel like you’ve been hit by a ton of bricks once all that food hits your stomach. It’s time to take a deep breath and listen to your body.

An important part of being tuned in is to eat slowly. Once you start to pay attention you’ll notice a point when each bite becomes less and less satisfying. That is your body’s way of letting you know that you’ve had enough and that each continued bite is simply overkill (yes, even if you’re only halfway through that plate of pasta).

By learning how to control your eating habits, you’ll find weight loss to come simply and naturally.


Hay que afrontarlo, esos kilitos de más con los que has estado caminando de un lado a otro son el resultado de comer en exceso – así de simple. Pero qué es lo que te hace comer de más? Estas son algunas de las razones comúnes:

  1.   Hábito: Te des cuenta o no, tu comedera de más es un patrón aprendido. Estás limpiando el plato porque eso es lo que te enseño tu madre. Comes lo que te sirves sin parar ni un segundo a chequear si estás full. Untas dos pedazos de pan con mantequilla sin ni siquiera preguntarte si estarías satisfecho con un sólo pedazo.

2. Ausente de Mente: Se te olvida prestar atención a lo que comes. Masticas mientras miras una película, manejas, incluso hasta cuando cocinas – estás calorías se suman de poquito a poquito.

3. Algo más Profundo: Algunas veces usas la comida como recreación y otras veces para controlar tu estado de humor. Estas calorías pueden prestarte una sensación temporal de comfort o placer, pero al final de cuentas es tu peso el que sufre las consecuencias.

Pasos para Dejar de Comer en Exceso – leélas, y aplicalas en tu vida.

 

Presta Atención

Pónle atención a lo que comes y en cuantas cantidades. Este pequeño concepto te ahorrará cientos y cientos de calorías a la semana.

Para aplicar esta regla: no comas frente al televisor, no comas mientras tu atención esta puesta en otra cosa, sólo coloca comida en tu boca cuando tengas hambre y estés conciente de eso…esto significa apaga la T.V, salte del auto y NO comas mientras cocinas.

Practica el Balance

Presta atención al tipo de alimentos que ingieres en cada comida, y asegúrate de que tu plato este balanceado. Cuando llevas una dieta balanceada con proteínas baja en grasa, granos completos, muchos vegetales, algunas porciones diarias de frutas y cantidad limitada de grasas y dulces, tu cuerpo se sentirá satisfecho y ya no sentirás la necesidad de comer en exceso

Esto significa que no deberías servirte comidas repletas de carbohidratos y grasas. Haz una lista en tu mente de los grupos alimenticios de los cuales has comido cada día. Y pregúntate: comiste proteínas, vegetales? Te limitaste de consumir altos niveles de carbohidratos y grasas saturadas? Estas preguntas te protegerán de comer alimentos que harán que te arrepientas luego.

Sintonízate

Tu cuerpo siempre avisará cuando ya no tenga más hambre – lo que sucede es que te has vuelto tan bueno en ignorar las señales que continúas y continúas comiendo hasta que sientes como si una tonelada de ladrillos han invadido tu estómago. Es hora de que respires profundo y escuches a tu cuerpo.

Un aspecto importante para lograr sintonizarte es el comer despacio. Una vez que comienzas a prestar atención, notarás que en algún punto cada bocado se convierte menos y menos satisfactorio. Esa es la manera en que tu cuerpo te avisa que ya no necesita más alimento y por lo tanto cada bocado que ingieras a partir de ese punto es un exceso (si, así vayas apenas por la mitad del plato).

Al aprender cómo controlar tus hábitos alimenticios, verás cómo comienzas a perder peso de una manera natural y simple.

 

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